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Evitar generar basura al reciclar

No tengo recuerdos de que no recicláramos en mi casa, cuando aún vivía con mis padres. Ahora que estoy muy metida en esto, me doy cuenta de que quizá no son las personas que mejor lo hacen (por desconocimiento), pero su esfuerzo y sus resultados son sin duda mucho mayores que los de quienes no separan absolutamente nada.

Una lavadita de vez en cuando y como nuevas.

Una lavadita de vez en cuando y como nuevas.

Yo misma hasta hace un año largo no me di cuenta de que por mucho que reciclara, acumulaba muchas bolsas de plástico que solía usar para tirar la basura. Intentaba ser ecológica, pero para ello necesitaba generar aún más basura. Y, encima, Sigue leyendo

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Tatuarse y ser “comehierba” puede ser compatible

¡Hola! Sé que os tenía prometida una entrada sobre la propaganda que nos llega a casa… pero últimamente, aparte de tener mi vida patas arriba por asuntos personales (nada malo, todo lo contrario), he estado muy obsesionada con hacerme un nuevo tatuaje. Y, claro, con cada día que pasa procuro hacer algún tipo de avance en mi camino de sostenibilidad, ecologismo y animalismo, y a una comehierba como yo se le plantean dudas hasta en si hacerse un tatuaje o no y cómo.

(Espero que a nadie le ofenda lo de comehierba. Creo que tomarse con humor las decisiones propias y las críticas de los demás es lo más sano, y a mí me gusta declararme comehierba o comelechuga desde un principio para que la gente tenga claro desde el minuto uno que me importa un rábano (¡otro chiste!) lo que opinen sobre mi dieta, enfocada a hacer sufrir al menor número de animales POSIBLE de momento. No soy vegana pero casi, ya apenas tomo lácteos, sólo huevo. Pues bien, dejando claro que a cualquier vegetariana/o, vegana/o o felxitariana/o (¿conocéis el término?) si le llamo comehierba es con cariño, sigo con mi obsesión).

Pues bien, hace ya un año largo me hice un tatuaje de mis tres gatetes bajo la nuca. En su momento estaba más ilusionada, pero con el tiempo… dejó de gustarme, no me acertaron lo que quería. Bueno, tampoco me disgusta, pero no ha satisfecho mis expectativas. En su momento tampoco me planteé si la tinta era vegana (sólo si no estaba testada en animales, y no, no lo estaba. ¡Fiu!). Sin embargo, ahora que quiero repasarme este y que me lo arreglen y hacerme otro de estilo art nouveau, sí quiero buscar las soluciones más veganas posibles.

Mi no muy afortunado tatuaje de la silueta mis tres gatetes.

Mi no muy afortunado tatuaje de la silueta mis tres gatetes.

Hace unas semanas me emocioné muchísimo porque vi que donde seguramente iré a tatuarme trajeron cremas para aplicarse después que son veganas. Y, claro, yo exploto de la ilusión con estas cosas, jijiji… (Ojo, me pongo técnica, que me he informado un montón: las tintas están generalmente compuestas por sustancias minerales —muchas se consideran veganas—, aunque algunas tonalidades pueden contener sustancias que, aunque naturales, son de origen animal —ácido carmínico, el rojo vamos—, por lo que será necesario consultar en tu centro de tatuaje qué colores son veganos: no depende de la marca sino del color para saber qué quieres “pincharte” y qué no, ya que hoy en día existen colorantes sintéticos como alternativa. El tatuador profesional está obligado a informarte de todos los riesgos que conlleva el uso de los distintos pigmentos, como por ejemplo los invisibles (que solo se ven cuando les da la luz) o los fluorescentes (se ven en la oscuridad), que contienen sustancias plásticas y por ello son potencialmente alérgenos).
Mis queridas cremitas comehierbaMis queridas cremitas de comehierba.

[Inciso: nunca jamás de los jamases os hagáis un tatuaje en el lugar equivocado. Es decir, no vayáis A CASA DE ALGUIEN a tatuaros. No pueden daros garantías, no están regulados ni controlados. Os lo desaconsejo totalmente, en parte, porque es que directamente es ilegal. Aunque paguen su cuota de autónomos, no están reglados, no cumplen con la normativa. Y eso os puede salir muy caro: por muy limpio que sea la tatuadora/el tatuador, insisto, no hay garantías].

Una de las cosas que me gusta del sitio al que quiero ir es, precisamente, que desde mi punto de vista entiende que no todo el mundo puede pagarse autónomos y, ADEMÁS, pagarse un local. Y en los estudios tradicionales no siempre aceptan a los tatuadores, o no de forma permanente, así que es complicado ganarse la vida sin cero estabilidad ni facilidades. Este sitio (donde han traído las cremas veganas), Tattooist Plaza, es un poco fuera de lo común, porque es más un centro de negocios de tatuadores (como los de las oficinas) que un estudio de tatuaje en sí. Es decir, que “cualquier” tatuador/a puede ir ahí a tatuar en una cabina y un local legales e higiénicos con material homologado. Además, en este tipo de lugares se siguen los protocolos de higienización, de recogida de residuos,etc. Es un 3×1: mucho veganismo (no todo todo es vegano), gestión de residuos responsable y ayuda al proletariado.

 

 

Así, sí.

Además a mí me va genial porque parte de lo malo, para mí, es buscar al tatuador ideal (no todos dominan todos los estilos), tener que patearte centros y centros para ver sus álbumes, preguntar precios, ver que el local sea LIMPIO, las instalaciones, el material, etc… Y yo de momento me decanto por este centro porque es donde tatúa ERK Tattoos en Valencia, ya que necesito a alguien con mano para el realismo y él me gusta bastante.

(A todo esto: ejem, no, ni me llevo comisión, ni me hacen descuento ni ná de ná xD Ya sabéis que voy promocionando marcas/empresas por mero amor al planeta y los animales… como con Goccia Verde 😛 ¿Nadie se anima a abrir franquicia de Goccia en Valencia? Haríais feliz a una niña, a mí).

Así pues, si eres amante de los tatuajes —aunque no seas vegano, aunque no seas vegetariano, ni siquiera flexitariano— te animo a que la próxima vez te plantees “eh, ¿y si me aseguro de que me lo hagan con tinta vegana oal menos no testada y de que vendan cremas veganas?”. Y es que cada pasito cuenta. Aún no he preguntado precios pero, como siempre, a mí me valdrá la pena aunque me vaya a costar el doble, porque las cosas bien hechas tienen su coste por algo. Y, bueno, si eres tatuador/a autónomo/a y vas ahogado y quieres con todas tus fuerzas dejar de tatuar en casa (y dejar de jugártela con absolutamente todos los aspectos de lo que implica hacer algo así xD) o simplemente encontrar tu cabina en el mundo, escríbeles y a ver 🙂

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Algo más que reciclar

¿Os acordáis de las “R”? Rechazar, reducir, reutilizar y reciclar. Ahora que por fin, poco a poco, cada vez más gente toma consciencia de lo que supone la generación de residuos a la que llegamos, en la TV nos ponen anuncios de Sigue leyendo

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Compresas de tela

Hace tiempo os invité a una copa… A algunas quizá no os hizo gracia porque os dio miedo el no saber usarla, otras ya la usáis y quizá sentís que os falta algo. Yo formo parte del segundo grupo, lo cual no quita que yo ya no me separo de mi copa ni borracha (ja, ja, ¿lo pilláis?).

IMG-20160204-WA0032Tengo una regla muy irregular. A veces tengo un montón y a veces nada. Es decir a veces (poquísimas) se me desborda y a veces tener eso ahí dentro es una tontería. Mi solución hasta ahora habían sido las “bragas de regla“, bragas que ya están pensadas para manchar. No hablo de ningún producto en especial, eh, simplemente braguitas que de por sí no eran una preciosidad y, además, eran cómodas y decidí que serían las que me pondría por si se me desbordaba la copa o bien para manchar sin llevar nada más que eso.

Sé de otra gente que lo hace como yo pero imagino que much@s quizá acaban de marcarme a fuego con un “COCHINA”, como al ganado (otra de tantas prácticas crueles que sobran MUCHO). También debo reconocer que a veces no te acabas de quedar tranquila si justo te pilla en un día muy especial y lo último que quieres es un accidente colorado.

Pues bien… ¡tatatacháaaaaan! Aquí llegan las compresas de tela ❤ Estas que veis en la foto SON MÍAS. Adivinad quién me las ha hecho… ¡Mi cuñada manosagujas! Esa es la parte de fuera, la que se coloca contra la prenda (voy a dejar de decir “bragas” porque cada vez que diga “bragas” o “braguitas” a lo mejor a alguien le da apuro y no es plan de decir todo el rato “braga”. O “braguitas”.). La parte que toca la vulva está hecha de algodón del Olimpo, o algo. Mejor que os diga mi cuñada el término, yo no me acuerdo, pero os aseguro que es la tela más suave y agradable de la galaxia. En la vida vais a encontrar una compresa desechable con ese tacto. Uf. Da ganas de vestirse entera de eso. O de tener la regla siempre. Bueno no, eso no.

La manera de cuidar estas prendas es:
PRIMERO: Lavarlas primero en agua FRÍA. Sólo así se va la mancha de sangre.
LUEGO: Lavarla normal, con agua caliente, a mano o en la lavadora, pero NUNCA CON SUAVIZANTE. El suavizante le quita la capa impermeable de este tipo especial de tela.
AL ACABAR: Guardarla con sus botones a presión (lo que veis negro en las alas de la compresa), hechas un paquetito, con la tela de dibujitos para afuera y la suave y divina por dentro, protegida.

Como todas las cosas ecológicas y DURADERAS y como todo lo artesanal, salen “caras”. (Mi cuñi me hace regalos a veces, pero este tipo de encargos que le hago se los pago, evidentemente). Pero salen a cuenta si las combinas con la copa: te durarán años y años, no te expondrás a químicos y no contaminarás. ¡¡COMBO PERFECTO!! Lo ideal, para mí, es tener: 2 grandes de noche, 1 normal y 2 tamaño salvaslip.

¿Vosotras qué opciones sostenibles usáis? Y vosotros, ¿conocéis a alguien a quien le molan estas cosas, lo habíais oído antes?

Ains, qué monas mis compresas de telita.

 

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Camarero, ¡un café sostenible!

Cafés hay para todos los gustos: de cafetera napolitana tradicional, de filtro, de cápsulas, de máquina… Las primeras dos opciones son las más respetables con el medio ambiente, no hay otro residuo que el del café y el del envase general. Dentro de estas dos opciones hay, además, Sigue leyendo

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De cuando te mareas en el trabajo

Durante años he traducido y corregido materiales fantásticos: libros, cómics, series, videojuegos… El mundo editorial y audiovisual es lo más, me llena, me encanta, es vocacional a más no poder. Sin embargo, Sigue leyendo